Este año tuvimos la suerte de pasar unos días estupendos en la cala de Tvrdni Dolac. Es una cala semi-Robinson. No es soledad absoluta, pero al mismo tiempo reina una calma maravillosa. Me encantaría volver algún día, y para una estancia más larga.

La cala de Tvrdni Dolac está en la costa sur de la isla de Hvar, cerca del pueblecito de Gdinj. Como en las demás calas de los alrededores, en el sur de Hvar cerca de Gdinj y Bogomolje, tampoco aquí llega la electricidad, así que todo funciona con energía solar. En la cala vivimos la llegada de una bajada de temperaturas acompañada de una gran tormenta nocturna. De un día para otro refrescó 10 °C. Una parte de la isla se quedó entonces sin electricidad, lo que no nos afectó a nosotros. Gracias a la energía solar y a los acumuladores pudimos darnos por la mañana una ducha caliente y preparar café y té.


Tvrdni Dolac tiene dos preciosas playas de guijarros. Nosotros íbamos sencillamente a la que teníamos justo debajo del alojamiento. Nunca había demasiada gente, cada uno descansaba a su manera y nadie molestaba a nadie.

Tanto la playa como el mar de la cala están muy limpios. Totalmente a título subjetivo, tengo que decir que el mar es allí más limpio que en otros lugares de Hvar, al menos a mí me lo pareció. Llevábamos también el snorkel y a poca distancia de la orilla observamos varios pececitos e incluso tuvimos la suerte de ver un pulpo.

Aunque en la cala hay bastantes casas, en ningún momento tuvimos la sensación de que hubiera mucha gente. Estuvimos en plena temporada alta, en la primera mitad de agosto de este año (es decir, 2023). Tuvimos la suerte de alojarnos en una de las casas del extremo mismo de la cala, con una terraza fantástica en la que, tumbados en las hamacas con los niños, mirábamos las estrellas por las noches.

En cuanto a lo práctico, al comienzo de la cala hay una tiendecita donde se puede encargar pan y comprar algunas cosas básicas. Junto a ella hay un pequeño restaurante.

En medio de la cala, junto al mar, hay una konoba familiar donde se come muy bien, pero tienes que pasarte antes a hacer la reserva. Otra opción para comprar es la tiendecita del pueblo de Gdinj, donde el pan también se encarga con antelación. De la cala a la tienda de Gdinj hay unos 10 minutos en coche, unos 5,5 km. A pocos kilómetros de Gdinj, en dirección a Sućuraj, está el pueblo de Bogomolje, que ya tiene una tienda moderna bien surtida de pan y otras cosas básicas. A pocos pasos de esa tienda hay también un bar donde se reúnen locales y turistas. Puedes tomar allí un café, una cerveza de barril, una limonada para los niños o un polo. Desde luego, para en algún momento a refrescarte. Y en la misma plaza hay un pequeño parque infantil, aunque el sol da allí implacablemente todo el día. A la plaza de Bogomolje se llega desde la cala de Tvrdni Dolac en unos 16 minutos en coche, unos 10 km.
Y otra excelente opción para comer es la pequeña granja familiar a las afueras del pueblo, donde también puedes comprar aceite de oliva de calidad y otros productos locales: https://zijemechorvatskem.wordpress.com/2022/06/28/degustace-olivoveho-oleje-domaci-marmelady-vyrobky-z-levandule-a-prave-dalmatinske-pohosteni/
La cala de Tvrdni Dolac es sencillamente un lugar estupendo para quien quiere disfrutar de unas vacaciones tranquilas sin estar del todo aislado.


