En mayo salimos a descubrir las maravillas de Murter y esta ermita, la Crkva Sv. Roka, nos llamó la atención enseguida. Desde allí hay una vista preciosa de los islotes de alrededor, de tierra firme y, en fin, de kilómetros a la redonda. También se ve muy bien desde allí el pueblo de Murter y Betina.
La Crkva Sv. Roka se encuentra en la colina Vršina. Puedes aparcar cerca de la cima y desde allí te lleva un caminito hormigonado. O puedes elegir el camino por las escaleras.

La iglesia se construyó en el siglo XVIII y está dedicada a san Roque (Sv. Roko). Se cree que cuando en la segunda mitad del siglo XVIII se extendió la peste por Murter, fue precisamente san Roque quien protegió a los lugareños de ella. Por eso le construyeron y dedicaron una iglesia en la colina sobre Murter, para que desde allí velara por la salud de todos los habitantes.

Hay que reconocer que la vista desde aquí es realmente magnífica. Además de las islas de alrededor, se ve la colina vecina de Raduč, que es la más alta de Murter. Y en tierra firme, más allá de Murter y Betina, en dos puntos asoma tímidamente el lago Vrana.


El día de san Roque se celebra el 16 de agosto y ese día se saca solemnemente la imagen de san Roque a través de la parte antigua de Murter hasta la iglesia de Sv. Mihovil. El día anterior, el 15 de agosto, se celebra otra gran fiesta religiosa, la Velika Gospa – la Asunción de la Virgen María, y ese día en Croacia es fiesta nacional.

La ermita estaba cerrada, pero pasamos mucho tiempo en el espacio que la rodea; se puede rodear entera sin problema y mirar en todas las direcciones. También pasamos mucho rato con nuestra diversión favorita en Murter – adivinar qué isla es cuál 🙂 nos lo pasamos realmente bien. Era nuestra primera vez en Murter y no parábamos de intentar orientarnos para saber qué isla estábamos viendo en cada momento. Y este juego no tenía fin, porque islas e islotes hay realmente muchísimos. Así que, y no solo por eso, podemos recomendarte la visita a Sv. Roko, merece la pena.


